Se ha hablado mucho sobre la “canalización”, parece que es un tema de actualidad y que todos aspiramos a poder realizar contactos con entidades de altas frecuencias vibratorias.

¿Qué es canalizar?

La palabra canalizar significa hacer de canal, pero ¿qué debemos entender por canalizar?
 
En esta era, el ser humano actúa desde la personalidad, de echo hasta hace muy poco es de lo único que era consciente (y todavía una gran mayoría de seres humanos están anclados en ella). Algunos hemos alcanzado una comprensión de una totalidad mayor e intentamos unificarnos a ella mediante el desenvolvimiento consciente de nuestro ser “inferior” (yo personal -personalidad-) con nuestro yo superior (alma o yo divino). Esta dualidad debe ser primero comprendida y después trascendida antes de que la conciencia del hombre se unifique con esa totalidad.
 
Estas dos partes del Ser, Alma y forma, están unidas eternamente, si bien el hombre no es todavía muy consciente de ello. 
El objetivo es permitir a nuestro Yo Superior (Alma) revelarse a través de la forma para poder guiarla a la percepción y desenvolvimiento de su plan, misión o propósito de vida original y divino. Esto es algo que he escuchado repetidamente a mis alumnos, esa inquietud por averiguar cuál es su misión de vida.

Inicio de la búsqueda

A partir de aquí se inicia una búsqueda de esa “verdad” que pasa por ser plenamente conscientes, a través del esfuerzo, del conocimiento, de la constancia, de la templanza y la paciencia y que nos llevará a la comprensión y a los pasos a seguir para acceder al portal que nos revelará esa facultad innata de comunicación con nuestra existencia superior y por qué no, con otras existencias y jerarquías superiores.
 
Tenemos la idea de que es algo fácil, creemos que todo el mundo canaliza, pero debemos ser conscientes de que, si bien es verdad de que todos podemos canalizar, los resultados dependerán del grado o proceso evolutivo en el que nos encontramos y este podrá evolucionar con nuestro trabajo y tesón.

Meditación

 
Mediante la meditación llevaremos el trabajo a nuestros cuerpos sutiles de manera que abriremos paso (por decirlo de alguna manera) y facilitaremos la comunicación de nuestra alma con nuestra personalidad, iniciando a partir de aquí una serie de experiencias con nuestra realidad divina, que dará paso del intelecto a la intuición.
 
El desarrollo de la intuición, el poder canalizar, es el resultado de un trabajo constante y repetitivo intento de contacto con lo más elevado, ¡es constancia!
Cuando el Alma consigue llevar a la personalidad a esa condición de unidad integrada y coordinada, se establecerá también una comunicación fluida e intensa con las diversas Jerarquías Superiores, Maestros, Guías.
 
Te invito a que reflexiones sobre esto.