Descripción del proyecto

EL HERMITAÑO

Se basa en el principio de que el amor no puede manifestarse sin vida, como tampoco puede iluminarse sin luz. Es la sabiduría impresa en la materia. En dicha sabiduría se halla la verdad que yace oculta a los ojos del hombre. Es el amor y la luz que dan la vida cuando entran en la materia.

El Ermitaño posee en su mano una linterna amarilla y roja, la que representa que la búsqueda de la verdad debe tener lugar tanto cuando estamos bajo el amparo de la luz como en la espiritualidad. La parte amarilla de la linterna significa que la búsqueda se encuentra guiada por la inteligencia. El hecho de que esté a medio cubrir significa que no debe ser revelada de forma abrupta, sino que hay que encontrar la forma de darla a conocer de un modo en el que no duela saberla.

Bajo el manto azul, el Ermitaño viste un traje rojo, lo que significa que el hombre en sí es materia y es allí donde debe buscar la verdad que tanto anhela y necesita. Es decir que la verdad se encuentra en el plano tangible, material de la existencia.

La orientación de la figura muestra que la acción será llevada a cabo con lentitud, pero hacia un objetivo concreto y, lo más importante, es que la reflexión estará presente en cada paso a darse.

Recibe el nombre de El Ermitaño porque significa el análisis introspectivo para poder examinar todo aquello que ha sido sancionado por el arcano de La Justicia.

El consultante que obtenga esta carta en su leída, será dotado con la luz necesaria para tener claridad de pensamiento y poder así resolver cualquier tipo de problema. No habrá que esperar mucho para que la solución aparezca ante nosotros. También significa que con el uso de la prudencia podrá construir lo que se propone. Habrá noticias de la salud, pero llegarán conjuntamente con el remedio para solucionar el problema.

Si sale invertida, habrá malos entendidos y falsas concepciones de los hechos. Se requerirá mucho esfuerzo para nadar en contra de la corriente.