Descripción del proyecto

LA RUEDA DE LA FORTUNA

La rueda representa el Cosmos, tanto en lo físico como en el aspecto espiritual y también el mental, los cuales están perfectamente separados y discernidos mediante los elementos que aparecen en la misma Rueda. Es la carta de la evolución por excelencia.

La misma esencia compone a todos los radios de la rueda, lo que significa que existe un lazo entre la vida interior y la vida exterior. El número de estos representa los seis planos evolutivos, los cuales van desde los más rudimentarios a los más sutiles: Físico, Anímico, Mental, Causal, Espiritual y Divino. El hecho de que haya seis radios y no siete no es casual. Ocurre que el número siete significaría un punto cúlmine, sacándole toda la idea de evolución infinita a la carta.

La presencia de la manivela tiene su razón de ser para explicar que el hombre tiene la capacidad y la posibilidad de adelantar o retrasar su evolución, dependiendo de cómo juegue las cartas que la vida le ha dado.

Cada figura de la carta tiene una orientación diferente, mostrando así las diferentes direcciones que se toman en la vida. Lo bueno es que si bien uno de los monos desciende mientras el perro asciende, la rueda continua girando y la parte activa de la vida se transforma en pasiva una y otra vez.

El consultante al que le salga esta carta, tendrá el privilegio de contar con un sano juicio y una perfecta capacidad de discernimiento para las situaciones de la vida. A su vez, los sentimientos se afianzan y aparecerá la seguridad ante la duda existente. Todos los acontecimientos que el consultante esté viviendo están en movimiento, cambiarán y se volverán necesariamente mejores y más felices.

En caso de que la carta salga invertida, todo cambio tendrá lugar con mucha dificultad, pero ocurrirá pese a ello. Al mismo tiempo, implica el retraso en los cambios y en la concreción de los objetivos.