PESADILLAS Y PARÁLISIS DEL SUEÑO


Alguien nos persigue, intentamos escapar, pero a duras penas avanzamos viendo como nuestro agresor cada vez avanza más terreno, probamos de huir volando y extendemos nuestros brazos y ¡vaya! al fin alzamos el vuelo, pero no nos elevamos lo suficiente, hemos de mover más los brazos para poder volar más alto y poder sentirnos a salvo…


PESADILLAS

Todos hemos tenido alguna vez un mal sueño. Pero, ¿Qué son realmente las pesadillas? La ciencia dice que son sueños cargados de ansiedad que esporádicamente tenemos y que realmente producen un fuerte impacto emocional en nosotros dado el estado de angustia o miedo que nos provocan.

Desde luego acepto esta definición como buena ya que, en determinadas fases del sueño, conectamos con esos recuerdos adquiridos y nos “enganchamos” a esos archivos de memoria reviviéndolos de forma empática y desde el subconsciente.

Pero yo soy metafísica y me gusta ir más allá.


Sabemos que somos energía. Emitimos una frecuencia vibratoria que nos conecta a todo lo igual o similar. Somos imanes que atraen o repelen a otras energías según la afinidad que exista entre ellas. Esto es una Ley, y las leyes rigen en el plano físico y también en los planos sutiles. Esto quiere decir que, si hemos tenido un día estresado, con ansiedad, si nos encontramos mal o si estamos enfadados o tenemos mal humor, es decir, si nuestra energía vibra bajo por la razón que sea, durante el día iremos atrayendo todo tipo de energía similar, o sea, contactaremos con personas o circunstancias que no nos proporcionarán bienestar y armonía, sino más de ese mismo mal humor que teneos ya.

Como dije antes, esta ley rige en el plano físico, pero también en los planos sutiles. Cuando nos vamos a dormir nuestro cuerpo físico queda descansando, pero os aseguro que nuestro Ser continúa activo a través de sus cuerpos sutiles que son su vehículo en ese momento y el escenario en el que nos movemos es el que llamamos Plano Astral.

En el Plano del Astral encontramos diferentes seres y entidades que por distintas razones se encuentran fuera de su cuerpo físico (personas que duermen, otras que están inconscientes por un estado de coma o enfermedad, personas que se encuentran realizando un viaje astral…) pero también encontramos seres desencarnados y otros seres que son habitantes propiamente del este Plano Astral.

Como en el plano físico, cada Ser se encuentra en una frecuencia vibratoria y conectará con las energías similares.


¿Esto qué quiere decir?

Si te vas a dormir con miedo, mal humor, emociones negativas como ira, rabia, o simplemente estás triste, depresivo, incluso enfermo o débil de salud, tu frecuencia vibratoria no estará en su estado óptimo y vibrará de forma más baja que lo habitual, por lo que irás a ese plano más denso del Plano Astra (Bajo Astral), que es ese estrato del Astral donde las frecuencias son más bajas y donde habitan seres con energías más densas.


En este plano habitan seres desencarnados que no han podido elevarse porque se han quedado apegados al mundo de los deseos, y si contactamos con ellos durante nuestro sueño, podemos tener ese tipo de experiencia angustiosa que llamamos pesadilla.

¿Real? Mi opinión es que si, ya que estás “viviendo desde tu cuerpo emocional y conectando e interactuando con energías afines a la que emanas en ese momento, esto no es un recuerdo, fuiste más allá de esa zona de la memoria y viajaste a otro lugar, donde la vida existe, sólo que más allá de lo físico.



 


PARÁLISIS DEL SUEÑO

De la misma manera, quizás habéis sufrido lo que la ciencia llama parálisis del sueño, es una experiencia generalmente angustiante.


Cuando se sufre una parálisis del sueños solemos tener una pesadilla pero muy vívida y real, lo que se llama un sueño lúcido. Somos conscientes -o al menos lo parece- de la experiencia que estamos viviendo y que no suele ser agradable pues, de la misma manera que las pesadillas, cuando tenemos este tipo de experiencia es porque nuestro ser no está en armonía. Además, energéticamente hablando, esta falta de armonía provoca que nuestro centro de alineamiento esté descompensado; esto provoca que el canal energético o Sushuma -que es el canal donde enraízan los chakras- en su equivalente al cuerpo emocional, necesite un reajuste para poder “encajar” perfectamente cuando requiera volver al cuerpo.


El cuerpo es como el molde en el que habita la energía, el espíritu, y si hay algo que nos desarmoniza en el otro lado del velo, requiere un poco más de tiempo para reajustarse y volver a “adaptarse” en el cuerpo físico y despertar.


En la parálisis del sueño sucede que tenemos una pesadilla de la cual somos conscientes o quizás no la vivimos como sueño lúcido, pero en el momento en el que decidimos regresar porque el subconsciente quiere ponernos a salvo de esa angustia que vivimos en el otro plano, el estupor vivido impide que podamos volver a integrarnos en nuestro cuerpo con la misma rapidez y es como si volvemos parcialmente a nuestro cuerpo. En ese momento es como si siguiéramos en la pesadilla solo que en un estado de sueño lúcido o mayor consciencia en el que podemos vivir en primera persona lo que sucede.


Probablemente escuchamos lo que sucede en la habitación, podemos escuchar a las personas que estén en la casa, a nuestras mascotas a, los ruidos de la calle, pero durante el tiempo interminable que son unos solos segundos, somos incapaces de articular palabra o movernos y somos conscientes de que queremos despertar, pero no podemos. O mejor dicho, estamos despiertos, viviendo todavía en la pesadilla y sin poder hacer uso del cuerpo.

Suele pasar que en esta situación nos escuchemos gritar mentalmente, intentando que alguien nos escuche y nos despierte, pero no emitimos sonido alguno.

Esta situación en el mundo real no suele durar mucho tiempo, el cuerpo se reajusta energéticamente pero, como en los planos sutiles no existe tiempo ni espacio, realmente nos parece una eternidad. Quería decir también que las parálisis del sueño se suelen dar cuando estamos en un estado de sueño poco profundo, generalmente antes de despertarnos o en las siestas o similares.


¿Sucede de verdad?

Yo creo que sí, particularmente creo que, una vez pasadas las etapas que nos llevan a un sueño profundo, pienso que entramos en ese plano emocional - astral en los que seguimos experimentándonos, solo que es desde otro punto de nuestra consciencia y en otro terreno de juego

Por eso es importante determinar antes de dormir el tipo de experiencia que se desea experimentar y evitarnos estos sustos.


Respecto a la parálisis del sueño también pienso que es real, de la misma manera. En mi experiencia personal y familiar he tenido que trabajar mucho para lograr sacar a mis hijos de estos sueños aterradores. Generalmente en concreto mi hija tenía el mismo tipo de experiencia que se repetía y esto mostraba que una y unas determinadas entidades la esperaban para poder interactuar con ella, no eran experiencias agradables, eran terribles y traumáticas para ella y le asustaba tanto que en un tiempo no quería dormir.

Vimos que sucedía principalmente en una habitación de la casa ya que cuando ella se independizó mi hijo se trasladó y empezó el con las parálisis del sueño.

Esto me daba a entender que eran entidades del histórico de la vivienda, estaban allí. Tuve que hacer limpiezas energéticas a mis hijos y sobre todo, limpiar muy bien la habitación y la casa.


Resumiendo podemos concluir diciendo que es muy importante que cuando nos vamos a dormir, lo hagamos lo más tranquilos que podamos, en un estado óptimo de energía, positivos y que nos aseguremos de no estar preocupados o anclándonos a algún problema o discusión que en el Astral, pueda llevarnos a tener una experiencia que no nos permitirá ese descanso y bienestar que deseamos.


En fin, os deseo felices sueños y que no tengáis que pasar por eso.

Cristina Escalada©



 

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